Hablar de El Camerino de Jon, es hablar de una peluquería de caballeros de Avilés con vocación, experiencia y trato familiar. Jon llevan toda una vida entre tijeras, clientes habituales y momentos especiales compartidos.

No se define solo por los años de oficio, sino por la pasión con la que siguen trabajando cada día. Son parte de bodas, celebraciones y rutinas semanales. Y lo hacen con una filosofía clara: adaptarse a cada persona y cuidar cada corte como si fuera único.

Peluquería de caballeros de Avilés con historia familiar

En El Camerino de Jon la peluquería no es una profesión improvisada. Es herencia y aprendizaje desde la infancia. Jon es hijo y nieto de peluqueros. Creció literalmente entre dos primeros: uno era su casa y otro la peluquería familiar.

Desde muy pequeño entendió lo que significa este oficio. Aquello fue el inicio de entender lo que es una relación cercana con la clientela, algo que hoy sigue siendo la base de su trabajo.

Lleva más de 40 años dedicados a la peluquería. De ellos, 15 en Avilés. También trabajaron cinco años en Gijón, ampliando experiencia y perfeccionando técnica. Más adelante decidieron volver a emprender por cuenta propia.

Empezaron con un local humilde en el barrio del Nodo. Dos años después, con una clientela ya consolidada, se trasladaron a la Avenida de la Construcción, muy cerca de la estación de autobuses. Allí continúan, creciendo sin perder su esencia.

El Camerino de Jon

Dirección: Av. de la Constitución, 24, Avilés
Facebook: elcamerinodejon
Instagram: elcamerinodejon

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Jon de El camerino de Jon

Una peluquería de caballeros de Avilés donde la clientela es casi familia

Si algo define a esta peluquería de caballeros de Avilés es la fidelidad de quienes confían en ellos. Su agenda apenas cambia de un mes a otro. Los nombres se repiten y las visitas también. Su mejor campaña es el boca a boca. Son los propios clientes quienes traen a amigos, hijos y familiares. Esa recomendación directa es el reflejo de la confianza construida durante años.

Forman parte de momentos importantes. Preparan a novios antes de su boda. Afinan el corte antes de una cena especial. Dejan listo a quien quiere verse bien un fin de semana. Cada visita tiene un contexto, una historia detrás. Y ellos la viven con la misma ilusión que el primer día. Lo más relevante no son las décadas de experiencia. Es que después de 40 años siguen disfrutando de cada jornada.

Tijera experta y adaptación a cada estilo

En El Camerino de Jon no imponen un estilo cerrado. Se adaptan, observan el tipo de cabello, la edad y la personalidad. Ajustan cada corte a quien se sienta en la silla.

Hoy en día, antes de entrar a una peluquería, muchos clientes miran quién sale para intuir el estilo que se trabaja dentro. Ellos lo saben, por eso no encasillan su trabajo en una sola tendencia. Atienden tanto a clientes mayores como a jóvenes, desde cortes clásicos hasta propuestas más actuales.

La máquina llegó para quedarse y, como todos en el sector, se adaptaron. También realizan diseños y detalles más creativos cuando el cliente lo pide. Sin embargo, si algo destaca su clientela es su dominio de la tijera. Les suelen decir que tiene “muy buena tijera”. No es casualidad, son décadas perfeccionando el gesto, el pulso y la técnica.

Especialistas en que los niños pierdan el miedo

Dentro de esta peluquería de caballeros de Avilés hay un pequeño secreto: tienen una conexión especial con los niños. Muchos pequeños llegan con miedo. Asocian la peluquería al médico o al dentista. Por eso el ambiente es clave. Les ponen dibujos, les hacen reír y transforman la experiencia en algo positivo.

El objetivo es que no lo vivan como una obligación, sino como un momento agradable. Con paciencia y cercanía consiguen que vuelvan más tranquilos la siguiente vez.

Gracias por confiar cada semana, cada mes

Detrás de cada corte hay una responsabilidad. Cuando alguien se mira al espejo y no se ve bien, la expresión lo dice todo. Por eso asumen su trabajo con orgullo y compromiso. Agradecen a cada persona que acude cada semana, cada quince días o cada mes para “ponerse guapo”. Sin esa confianza no existiría El Camerino de Jon tal y como es hoy.

Son una peluquería de caballeros de Avilés con raíces, con oficio y con vocación intacta. Siguen esperando a quienes ya forman parte de su historia y a quienes están por descubrirlos.

Y por si fuera poco, están rodeados de buena compañía. A escasos pasos encontraréis negocios muy interesantes como Fisioterapia Altia, donde miman el cuerpo casi tanto como ellos el cabello, o la frutas ChaBe, perfecta para salir con buen corte y la bolsa llena de vitaminas. Porque en su zona no solo se sale bien peinado, también se sale bien cuidado.

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